Calendario de Rodríguez

UNO DE LOS LEGADOS GRÁFICOS DEL ILUSTRE IMPRESOR DON DIONISIO RODRÍGUEZ

Por MIGUEL Ruiz

En el año de 1886, de la imprenta del célebre impresor del siglo XIX, Don Dionisio Rodríguez, vio la luz uno de los impresos más tradicionales en la historia de la industria gráfica de Guadalajara: “El Calendario de Rodríguez”.

Hace 142 años, el primer ejemplar del pequeño libro con la pasta en color naranja era impreso en la Imprenta de Rodríguez, negoció que se ubicaba en el número 15 de la calle Santo Domingo (hoy, Av. Alcalde), en pleno centro de la ciudad. El calendario contenía información relevante sobre el santoral, las principales fiestas católicas y datos astronómicos. Por ejemplo, este primer material citaba que ocurrirían dos eclipses dos eclipses de sol, el 23 de febrero y el 17 de agosto, pero afirmaba que ambos serían imperceptibles en Guadalajara.

La gente del campo, era ferviente lectora de este calendario, pues en él se daban a conocer detalles del temporal de lluvias, sequías, entre otros datos relevantes para prever situaciones importantes durante la siembra y la cosecha. Similar en formato y aspecto al Calendario de Galván, producido en la Ciudad de México, el impreso hecho por Rodríguez rezaba en su introducción:

“la publicación de un calendario es una cosa fácil, pero por lo mismo que es fácil, se ha vulgarizado tanto, que ya no hay quien no ponga manos a la obra, para lo que no tiene otra cosa que hacer que el copiar servilmente el primer librillo de este género en la parte llamada Santoral, en las advertencias relativas al precepto de la misa, en el cómputo eclesiástico, notas cronológicas y datos astronómicos; una vez formada así esta parte, de la otra se sale más airoso copiando novelitas, anécdotas, piezas dramáticas y otras cosas que a más de ser impropias de estas publicaciones, se insertan en ellas sin distinción y con grave peligro de corromper las costumbres de los jóvenes y de la gente sencilla, pues en este librito tan pequeño se introduce al más oscuro y lejano rincón”.

Por ser impresa en el taller de Don Dionisio Rodríguez, uno de los hombres más respetados entre sus contemporáneos, el Calendario resultaba una publicación interesante, útil y merecedora de confianza. Destacable es, por ejemplo, un texto incluido en el Tercer Calendario, donde se leía una frase que ilustraba el pensamiento de Don Dionisio Rodríguez: “El día en que no se hace una buena acción, no se debe contar en el número de los días de la vida; como tampoco aquel en que no se aprende alguna cosa”.

El Calendario tuvo una enorme aceptación, pues estaba ajustado el meridiano de la ciudad de Guadalajara. El precio de un ejemplar era de 1 real, mientras que una docena de calendarios costaba 10 reales. Tiempo después de la muerte de Don Dionisio Rodríguez en 1877, la imprenta paso a ser propiedad de los señores Loreto y Ancira, quienes siguieron editando el Calendario de Rodríguez, el cual se puede conseguir hasta nuestros días. Bg


El día en que no se hace una buena acción, no se debe contar en el número de los días de la vida; como tampoco aquel en que no se aprende alguna cosa

Frase impresa en el 3er. Calendario de Rodríguez de 1870

 

 

El Dato

Para conmemorar el Bicentenario del Natalicio del impresor tapatío, el Patronato del Premio Dionisio Rodríguez anunció que este año realizará una edición facsimilar del “Primer Calendario de Rodríguez”.





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