El telégrafo de Guadalaxara

ESTE PERIÓDICO DEFENDIÓ LAS CAUSAS REALISTAS Y FUNGIÓ COMO ANTAGONISTA DEL DESPERTADOR AMERICANO

Por MIGUEL Ruiz

DE INSURGENTE A REALISTA
Francisco Severo Maldonado, cura de Mascota, Jalisco, había sido colaborador de Miguel Hidalgo en la producción del periódico insurgente El Despertador Americano. Por orden de la Real Audiencia de Guadalajara,
máximo órgano de gobierno y justicia, se realizaron diligencias para castigar a los responsables de la creación de El Despertador Americano. Francisco Severo Maldonado pidió indulto y a cambio, los realistas le pidieron la
publicación de un impreso en el que debatiera a Miguel Hidalgo y la insurgencia.

Maldonado hubo de rectificar, con su misma pluma, las afirmaciones de encendido patriotismo que escribiera en el primer periódico insurgente y despotricar ahora contra Hidalgo, a quien antes había llamado “el Washington de México”. Algunos historiadores creen que Maldonado fue obligado por los realistas a publicar el periódico como castigo a su fidelidad y entusiasmo a la causa insurgente; otros investigadores consideran de
absurda tal afirmación dado el carácter y variabilidad de Maldonado, y al hecho de que en el indulto se lee que Maldonado “tomó a su cargo por oferta voluntaria ser editor del Telégrafo”.

EN DEFENSA DE LA CORONA
El Telégrafo de Guadalaxara se caracterizó por ser un periódico que defendía a ultranza a la corona, y desprestigiaba cualquier idea independentista. En su primer número, el diario expresaba el siguiente texto al referirse al cura Hidalgo: “Americanos: Libres ya de las cadenas de
la violencia que nos impuso el Apostata más rapaz y sanguinario que jamás se ha visto, puede nuestra pluma en lo sucesivo ser el órgano de la verdad, e intérprete de la justicia agraviada; ya podemos hablaros de la efusión de nuestro corazón, y descubriros nuestros más íntimos y verdaderos sentimientos. En esta época venturosa, en que los Ejércitos del Rey triunfan por todas partes, en qué la Insurrección declina con rapidez, convirtiéndose, como lo previeron los sensatos, en unas meras cuadrillas de Bandoleros, y en que podemos respirar de los horrores
de ocho meses, es preciso aprovechar momentos tan preciosos, y levantar con fuerza la voz, para desengañar a los pueblos miserablemente seducidos que corren precipitados a su ruina, y la del Reyno entero”.

Con el tiempo, el Telégrafo de Guadalaxara cambió de nombre y se llamó el Mentor Provisional, para ser bautizado después como El Mentor de la Nueva Galicia en la Grande época de la Constitución Española.

HABÍA POCO PAPEL
Un dato curioso dentro de esta publicación es que en sus página hace énfasis en una escasez de papel en la época, como citó el siguiente texto: “Todas las personas que gustaren subscribirse al Telégrafo, se abonarán por diez y ocho reales para cada trimestre, pagando por separado
los números extraordinarios que se expenderán a dos reales por pliego, en atención a la suma escasez y carestía del papel, y a este mismo precio se darán a los que compraren los números sueltos”.Bg

“El apóstata más rapaz y sanguinario que jamás se ha visto”;
de esta manera calificó Francisco Severo Maldonado al cura
Miguel Hidalgo, en el primer ejemplar del Semanario El Telégrafo
de Guadalaxara, publicado el lunes 27 de mayo de 1811

Guadalajara fue un importante bastión
de la industria gráfica durante la
Independencia.

 

Francisco Severo Maldonado, editor de El Despertador Americano y después de
El Telégrafo de Guadalaxara.


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